Durante mi ausencia, mi esperanza se esmera en olvidar aunque sea un poco mis recuerdos, como muchas cosas que quiero recordar; pero un segundo, un solo segundo pasa para olvidar y una vida entera para recordar todo lo que pensamos, escondiéndonos de nuestras propios secretos, de nuestras almas que creemos disfrazar, que nuestro alrededor no se de cuenta, que solo nosotros podemos indagar, que las almas ignoran, hasta que el cielo, la tierra y la linea del medio nos dice: No eres el único, hay muchos, quizás todos tienen el mismo pensamiento, pero no hay nada que no se pueda saber, yo te veo, te escucho y me río, al regresar, pienso, y trato de esconderme pero, siempre esta ahí, vigilándome como perro a las ovejas, golpeándome con la punta del dedo y yo sin ver, acostándome al suelo como una oruga, quiero olvidar, que tormentoso, no hay algo mas tormentoso que tratar de olvidar sin recordar, sin que sientas un golpe en tu frente de una mano que no ves, un dedo que no ves, fustración, alguien que amas te atormenta, pero lejos esta; y como?, quizás soy el mismo tormento, que acaba de mirar al suelo y darme cuenta que soy el olvido de un desierto inhabitable...